¿Nos hemos vuelto indolentes ante la desgracia ajena?

La triste historia de Juan

Juan es hijo único, tiene 25 años, ha estudiado un grado de formación profesional que a día de hoy todavía no le ha servido o no ha sido suficiente para encontrar un trabajo estable.

Juan era un chico de clase media, con una vida completamente normal, su familia no podía permitirse grandes lujos pero vivían bien: trabajos mileuristas, casa, coche y vacaciones en el pueblo a excepción de una semana en la playa al año, lo típico por allá antes de la crisis…

Sigue leyendo “¿Nos hemos vuelto indolentes ante la desgracia ajena?”